Base de Datos SER en el 2000


3.3 Armamento en manos de la población civil


El gran marco general desde el que nos gustaría abordar esta temática es el jurídico legal existente. Esto es que, a nivel nacional y dependiente del Ministerio del Interior existe, como ya hemos dicho, un organismo llamado Registro Nacional de Armas (RENAR). Dicho organismo es el encargado de asentar en un registro único a cada ciudadano propietario de un arma dentro del territorio nacional. En todos los casos, se registra el número del arma, sus características, los datos personales del titular y el tipo de habilitación específica que se otorga (por ejemplo, tenencia, portación, o ambas).

Cada ciudadano que posea o porte un arma tiene, a su vez, la obligación de someterse a un examen en el que se valorarán las aptitudes técnicas y psicológicas para que se le otorgue el permiso correspondiente.

Ahora bien, en nuestro país y siguiendo la tendencia que se puede observar en muchos otros países del globo en los últimos años, se percibe un incremento preocupante de la oferta de armas de las llamadas pequeñas que, en su mayor parte, se comercializan en los circuitos ilegales de venta de armas.

Es observable a través de la simple lectura de los diarios que, junto al incremento de la violencia vinculada a la delincuencia común hay, también, un incremento paralelo y proporcional de la cantidad y peligrosidad de las armas que los organismos policiales logran incautar.

Ello plantea tres cuestiones importantes:

La primera es que los circuitos de venta ilegales de armas en nuestro país, parecen ser un negocio floreciente y que esto deriva en un incremento de las personas armadas sin el adecuado control por parte del Estado nacional.

Que ello existe en razón del resquebrajamiento de los niveles standard de seguridad, a la vez que de un incremento realmente significativo en la venta de armas con control estatal, es decir en el mercado legal de venta de armas. Ello significa que la población está buscando modos de proteger su seguridad, la de sus familiares y sus bienes, en forma individual, en la medida que observa que la seguridad pública aparece como ineficiente frente al crecimiento de las tendencias de todo tipo de delito.

Y finalmente por el tipo de armas que en muchas ocasiones se les incauta a los delincuentes cuando son apresados, como por ejemplo armas de guerra provenientes de los arsenales de las Fuerzas Armadas y robadas de dichos lugares, se puede entrever que también existe un debilitamiento de las normas de seguridad y control que, naturalmente, deberían existir en este tipo de lugares de guarda y custodia de armamento bajo responsabilidad de las Fuerzas Armadas.



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