Base de Datos SER en el 2000
5.3 Nuevas amenazas o amenazas no tradicionales: droga,migraciones, criminalidad
Nuestra región,en general y la sub-región del MERCOSUR más CHILE Y BOLIVIA en particular, no escapan a las generalidades de la ley, en el sentido que los tres tipos de amenazas no tradicionales a las que el estudio hace referencia, son parte del escenario real del presente y del futuro para nuestros países.
A ello debemos agregarle como factor distorsionante que, en el caso del narcotráfico en particular, nuestros países se ven claramente sometidos a presiones de diferente tipo y muy fuertes, por parte del país consumidor de estupefacientes más importante del mundo como es EEUU.
Estas presiones generan distorsión en el plano de nuestros sistemas de defensa, que se ven compelidos a poner a las Fuerzas Armadas a reprimir el narcotráfico, sin discriminar que país es productor de drogas, cuales son países de tránsito y cuales sirven para el lavado de dinero, proveniente de la comercialización de la droga.
Tema complejo sin duda y que tiene muchas aristas de muchísima complejidad, por ejemplo la inexistencia de un estudio serio y a fondo por parte de la autoridades norteamericanas, para determinar como juega el sistema financiero asentado en su propio territorio en el lavado de miles de millones de dólares cuyo origen es la comercialización de la droga dentro de ese país.
Tomando la problemática de la droga, queremos resaltar que, producto de la represión a la que se han visto sometidos los carteles en países como México y Colombia, se percibe que una de las estrategias desarrolladas por estos carteles fue la de desplazar sus centros operativos hacia el sur, tomando a países como Perú, Bolivia, Paraguay, Chile, Argentina y Brasil ya no como países de tránsito sino como de producción tránsito y consumo.
De todas maneras y aún reconociendo que se observa un crecimiento real de esta problemática en América Latina, lo importante es no perder de vista que éste sigue siendo un problema de criminalidad y que su represión la deben asumir los organismos de seguridad de nuestros países. Sacar a las Fuerzas Armadas de su rol principal de defensa, para ponerlas a reprimir el narcotráfico o el terrorismo que pueda asociársele, es distraerlas de su razón de ser.
Desde ya esto no significa que las Fuerzas Armadas como en el caso argentino lo prevé la ley de Defensa, puedan hacer su aporte a esta lucha a través de ser el soporte logístico de los organismos de seguridad, cuando éstos así lo requieran.
Decididamente hay que darle prioridad a la inversión de importantes masas de recursos en dinero y tecnología con el objeto de garantizar el proceso de modernización de los organismos de seguridad, para que estén así, a la altura del flagelo que deben reprimir.
En materia de migraciones, el apego de los países de nuestra región en tiempos y velocidades diferentes a lo que se ha dado en llamar procesos de racionalización y ajuste de las economías y los estados, ha generado que haya procesos desiguales y asimetrías importantes entre nuestras economías, que no pocas veces han producido procesos migratorios indeseados de un país a otro, por razones de búsqueda de fuentes de trabajo y horizontes de progreso que las personas pueden no encontrar en sus países de origen.
El problema puede ser potencialmente de gravedad, en la medida en que dichos procesos migratorios no deseados puedan llegar a salirse del control de los estados y generar tensiones indeseadas y difíciles de resolver sea pacíficamente, vía absorción en los mercados de trabajo o por vía de la represión, que sin duda puede escalar en conflictos armados impensados e indeseados también.
Hasta el momento es la vía de la absorción de los mercados de trabajo la que ha resuelto estos fenómenos, pero no deberíamos descartar que sea éste un foco de problemas en un futuro no determinado.
Existen sin duda otro tipo de amenazas, algunas no tan nuevas pero sí de peso si se considera el escenario de confluencia en el que cada uno de nuestros países de la subregión está instalado. Un ejemplo de ello pueden ser las visiones de políticas verticales que para el mundo y la región auspician algunas veces las principales potencias.
Conflictos de orden ECONÓMICO-COMERCIALES, como pueden sobrevenir, con la creación del ALCA, en tanto todavía tengamos pendiente el definitivo asentamiento del MERCOSUR.
Conflictos derivados de la participación de los países de la subregión en operaciones de paz de Naciones Unidas dentro del continente latinoamericano.
Tomemos por ejemplo el claro enfrentamiento del gobierno norteamericano con el reciente triunfador de las elecciones internas del partido colorado para nominar el candidato presidencial del Paraguay en las próximas elecciones presidenciales de ese país del MERCOSUR.
Supongamos un escenario, por otra parte altamente probable y a corto plazo, como es el que quedaría configurado con el general Oviedo, enfrentado a EEUU, como presidente del Paraguay. Supongamos que este enfrentamiento escale hasta llegar al nivel de un conflicto militar, y que de pronto EEUU, requiera de tropas de Naciones Unidas para imponer un orden político contrario al resultado de la elección de los paraguayos.
Esto podría colocar a todos los países de la subregión en una gravísima situación, cual es la de entrar en la disyuntiva de colaborar con tropas dentro de un país del MERCOSUR, o la de confrontar con las decisiones en materia de política exterior de los EEUU.
Insistimos, éste no es un escenario improbable, sino todo lo contrario.
A su vez otro ejemplo, con mayor grado de improbabilidad pero, posible también, se podría dar en Colombia, si las Fuerzas Armadas de ese país, son desbordadas por los movimientos guerrilleros y el narcotráfico en forma simultánea y se hiciese necesaria una fuerza multinacional para imposición de la paz.
También en este caso, la participación de tropas provenientes de países de América Latina, generarían un serio conflicto en materia de no injerencia en los asuntos internos de terceros países, con lesión del concepto de soberanía ; todo ello agravado por el hecho de que serían tropas del mismo continente operando dentro del continente.
SER en el 2000